
La fiebre del deporte ha vuelto más fuerte que nunca.
Ahora no somos ni uno, ni dos, ni tres personas, sino que podemos juntarnos hasta cinco moviendo el "pandero" y corriendo por la calle. Y hay planes de escapadas en bici, partidos de padel, etc...en fin, todo un despliegue de actividades deportivas.
Y es que el tiempo sigue pasando y cada vez somos más los que estamos "fuertecitos", y nos encontramos todos los días delante del armario sin poder elegir mas que una camiseta (al resto le han salido unos bultos extraños) o un pantalón de los posibles porque los demás no nos caben!!!. O sí, puedes coger aire y abrocharlo e irte como un "madelman" a currar. Pero ay amigo cuando te sientes y aquello empiece a desbordar, o te tomes algo para desayunar y el botón comience a amenazar con estallar y te deje en calzoncillos en mitad de la oficina.
Tambien están los malditos resultados de los reconocimientos médicos. Aún recuerdo la ilusión que me hacían de pequeño. En el colegio había un día que no teniamos clase porque nos hacían el correspondiente chequeo y con toda la parafernalia perdías todo el día. Y qué emocionante cuando llegaban los informes y te ponías a mirar los resultados de tus compis para ver si eras mas alto, si tenias mas glóbulos blancos o quién se acercaba mas al numero ideal de cualquiera de los resultados analiticos.
Sin embargo, desde hace años hay ciertos valores que más de uno piensa que podían no aparecer en los dichosos análisis. Ahora ya sabes que colesterol, triglicéridos, transaminasas y alguno que otro mas, son valores en los que sacas un "Destaca" y no un "Progresa adecuadamente" como indicaban las antiguas notas escolares.
Y es que una mañana te das cuenta que atarse los cordones de los zapatos no es nada cómodo (y los dejas atados para metertelos empujando con el pie), y te solidarizas con Alberto Contador subiendo el Tourmalet cuando subes a tu oficina por las escaleras (que se encuentra en el piso primero de tu edificio) y no hablemos de esa pequeña carrerita para coger el metro o autobus que se te escapa y que te deja boqueando como un pez (y en la calle porque lo has perdido) o la odisea que supone coger el euro que se te ha caído (he oído que incluso algunos han pensado "total, por un euro...." y ahí se quedó...).
Total, que ante la falta de variedad en tu ropa diaria, los consejos médicos, y sobretodo los amistosos comentarios que recibes cuando te encuentras con alguien que no te ve desde hace tiempo, y que son del tipo
"estas más gordo!!" (esta es una clara manifestación directa, enunciativa y lo peor, afirmativa) o "qué grande estas!!" (esto te lo dice alguien más amigo), quien más y quien menos se decide a probar eso de la vida sana y se echa a trotar a la calle, se apunta a un gimnasio o intenta (que no significa que lo consiga) mantener una dieta sana a base de frutitas y verdura.
Y es que todo el mundo dice siempre que "de algo hay que morir" y se va dejando poco a poco con sus vicios y sus cosas pero a la hora de la verdad, nos puede más la presión social, la vergüenza ante la familia y amigos y sobretodo el malestar interior que se va generando poco a poco y un buen día decides cambiar de hábitos.
Ahora solo hay que se fuerte, tener determinación y ser constante, ánimo valientes!!!!
Un saludo

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